La Carta [El Camino del Exceso]

Blog sin pretenciones, crudo y en directo... No pidan más.

24.2.10

Épico

Ayer me distraje demasiado mientras disque hacía tarea. En realidad me la pasé leyendo el blog Listverse, que básicamente hace listas... listas por ejemplo de "10 misterios del espacio", o "los 10 hombres más malvados del mundo", "top 10 de...",etc.,etc.,etc...

Verdaderamente es un blog que te succiona el tiempo de una manera increíble, y no logré ni completar un sólo enunciado de mi tarea. Pero eso ya lo haré ahorita, después de hacer una pequeña entrada aquí, en mi blog, que tenía ya olvidado por siglos.

Y mientras leía y leía listas y más listas, me iba conduciendo de página en página por tópicos relacionados: los 10 lugares más fantásticos, los 10 más aterradores, 10 lugares que nunca podrías visitar, 10 grandes ciudades que nunca existirán, 10 que existieron, 10 hechos históricos que cambiaron el mundo, 10 hombres que cambiaron el mundo... y después de todo esto, pensé...

Épico

Una palabra que difícilmente podemos relacionar con algo actual o reciente. Y me entristecí. Será porque hemos perdido la capacidad de asombrarnos ante las maravillas modernas, que los hechos fabulosos de antes ya no suceden hoy, o que estamos acostumbrados a tantas cosas que nada nos capta como antes. Tal vez sea que ya nada lo contamos con tanta lírica como antes. O será que con el tiempo, los hechos que se van recordando cada vez le agregan más y más que poco a poco se van transformando en leyendas, en historias Épicas. No sé a qué se deba, pero no hay nada que actualmente podamos llamar Épico en toda la sustancia de la palabra.

La construcción de las pirámides, las antiguas batallas griegas, el esplendor del imperio romano, las grandes dinastías de oriente, las grandes ciudades de América prehispánica. Los grandes descubrimientos científicos, las revoluciones alrededor del mundo, los grandes inventos, las historias de los exploradores del nuevo mundo, de la áfrica negra, la conquista de las cimas del mundo, los primeros vuelos del hombre, las grandes guerras, la exploración del espacio y el viaje a la luna.

Todo eso y algunas cosas más merecen ser llamadas épicas, y también pueden ser llamadas historia. Tristemente... historia.

¿No hay acaso nada en el presente que nos llame a lo épico, no existe un deseo en el humano ya de trascender? Nos han reducido la imaginación, nos han "aterrizado" y puesto "los pies en la tierra", hemos dejado de soñar, de pensar en grande, de pensar en lo épico. Todo se reduce ahora al día a día, al dinero, al bienestar, a la salud. Ya no se piensa más allá de sí mismo y quizá de nuestros alrededores y eso me entristece.

Creemos que ya no existe nada qué descubrir, o qué inventar, que ya alcanzamos todas las fronteras, que ya delimitamos todo nuestro universo, que ya no necesitamos movernos, que ya satisfacemos todas nuestras necesidades. Y se ha perdido esa necesidad de grandeza, esa ambición de la humanidad.

Ciudades magníficas, monumentos colosales, resolver misterios ancestrales. Todo eso parece estar relegado a la fantasía. Lo Épico se ha trasladado a Hollywood y no va más allá de eso.

A la humanidad, según mi opinión, le hace mucha falta inspiración, ambición. Hay algunos cuantos por ahí que todavía trabajan y se esfuerzan por labores épicas. Nuevas ciudades utópicas, grandes proyectos arquitectónicos, labores altruistas desinteresadas y ambiciosas a la vez. Viajes y exploraciones fuera de nuestras fronteras espaciales y de conocimiento. Una visita a Marte o quizás más allá, la colonización de la Luna, la exploración del fondo marino. La catalogación de millones de especies de flora y fauna sin descubrir. Coloniación de espacios inhóspitos. Entendimiento de nuestro propio planeta y de nuestra propia mente.

Y son todos ellos, científicos, exploradores, ingenieros, investigadores, arquitectos,los que me inspiran a unirme a ellos, pues son los encargados de traer a este mundo actual una palabra, un concepto que tanta falta nos hace hoy en día:

ÉPICO

31.3.09

Les larmes de Jacqueline

Es una canción que no conocía, sin embargo, la había escuchado ya varias veces... la había causado ya varias veces...

Es triste, en verdad, saber que te conviertes en exacta y diametralmente opuesto a lo que querías. Que fallas en todo lo que no debieras. Triste, decepcionante, frustrante. Ser la antítesis de tus propios sueños y de aquellos que pertenecen a quien amas.

Sé lo que quiero y lo que no quiero ser. ¿Cómo llegué a donde estoy? Eso no lo sé, tal vez soy quien no quiero ser y quiero ser quien no soy. Aún así, nada es definitivo, nada es final, y nada me detendrá. No debo ser más causa de desdicha ni de angustia. No debo ser más el disolvente de todo aquello que nos ha mantenido juntos, pues de esto cada vez queda menos y está más delicado.

No tengo a nadie más a quién culpar más que al mismo de siempre. Sólo su estupidez y la decepción han sido constantes. No ha podido dejar suficiente terreno para sembrar de nuevo las semillas de la confianza. No ha dejado reverdecer los árboles con sus tijeras de mentiras e incongruencias.

No... no ha podido cumplir ni remotamente lo que se esperaba. No hay llenado ninguna expectativa, no ha conquistado ninguna batalla. Y a este ritmo perderá la guerra. Es un fracaso, no hay cómo levantarlo, no hay con qué apoyarlo, no hay estadísticas que lo soporten, no hay probabilidades que lo alienten.

No sé cómo, ni sé de dónde. No tengo la más remota idea. Pero hay algo que me impulsa. Me empuja a continuar. A seguir adelante. A no estancarme. No hundirme. No ahorcarme. Es ella, lo sé, es ella...

No quiero ser más causa de sus lágrimas. Quiero poder tocarlas y convertirlas en sonrisas, en alegrías, en carcajadas. No deseo más mi ineptitud, mi flaqueza. Anhelo la virtud y la templanza que me permitan actuar con rectitud en los momentos adecuados. No quiero ser más un idiota que sin ton ni son dirige estas partituras de desesperación, ansiedad, angustia y repulsión. Quiero ser aquel que pueda ejecutar de manera limpia la armonía capaz de reverdecer corazones y avivar flamas. Quiero entontrarme siendo quien quiero ser, y no quien toque retirada, dejando a su paso una herida enorme difícil de sanar. No en mí, que yo no importo en estos momentos. He sido una causa, tengo ahora que ser consecuencia. Tengo que buscar rezurcir de manera definitiva las piezas de este corazón que he roto. El amor de esta persona que he dañado. El cariño que he agrietado.

No puedo seguir siendo el monstruo que destroza todo lo que tiene cerca. Que abate los sentimientos de quien le importa. No me permitiré seguir siendo un anti-Midas en mi propia vida y mucho menos en la de quien procuro más que a la mía. No se activa en mí un sentido de supervivencia como se pudiera pensar. No, eso sería demasiado primitivo y fuera de conciencia. Es una responsabilidad para aquella con quien me he entrelazado de manera indesentrazable. No una responsabilidad como remordimiento, sino como agradecimiento, como congruencia, como amor.

Y es simple, es simple tomar una decisión. Difícil pareciera serle congruente, pero tampoco lo es. Y es que sólo había faltado esa pieza de conciencia, esa verdad más que absoluta, verdadera; no hay nada de mí sin algo de tí. Así de simple es. Porque yo ya no soy yo si no soy para tí. Y de tí nace quien no he sido para serlo. Para que en mí nazcas pertenezcamos juntos el uno al otro sin distinción de nosotros como entes separados, pero una fuerte conciencia de nuestra simbiosis mucho más allá del cuerpo.

Ya compartimos demasiadas eventualidades juntos que no se pueden llamas más así. Son entonces fruto de nuestro caminar juntos. Así pues, no puedo compartir lo que es meramente mi hechura, errores míos sin justificación, pues no hay complicidad en las pendientes. Debo, eso sí, agradecerte infinitamente por todo lo que sí me has dado más que gratuitamente.

Quisiera haber escrito desde el anonimato producto de la falta de valor en mi persona y mi palabra. Pero no me puedo dar más el lujo de recluirme y no tomar responsabilidad de mis actos. He de morir a mí mismo y a este mundo antes de recaer en mi condición de repugnante decepción. He de remendar mis deshechuras y componer una partitura diferente en la cuál mis actos no seas más lágrimas no ajenas sino alegrías y pasiones más que compartidas.






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Te amo Jacqueline, no he de hacerte llorar nunca más.


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2.2.09

I'm Yours




Sí, soy completamente tuyo! =)

26.11.08

Magic

So we believe in magic. Let's make it.

27.8.08

De mis listas

Me he propuesto, como todo buen coleccionista, hacer una lista, o mejor dicho varias listas de las cosas en mi vida. No será fácil y me llevará tiempo. Listas, todo tipo de listas que se me ocurran.
He pensado en comenzar esta lista de listas con unas dos muy sencillas pero quizás las más largas que pudiera escribir: las películas que he visto y los conciertos a los que he ido. Mientras haga estas listas y cada vez que las lea, podré recordar y revivir esos sucesos y aventuras.
Así que estén al pendiente, mis muchos lectores (pppffffttt...) que se aproximan todas estas entradas.

Pero para comenzar, y no dejarlos tan picados, comenzaré con la que es la mejor lista que tengo en mente...





Los amores de mi vida:

1.- Jacqueline

5.7.08

¿Cómo no...?

Si te transformaste en pez, ¿por qué te extraña que el pescador trate de pescarte?
Si te hiciste luna, ¿cómo quieres que el bohemio no salga a cantarte?
Si tomaste forma de piano, ¿por qué no habría el músico de tocarte?
Si te convertiste en lluvia, ¿por qué te quejas que niño quiera sentirte?
Si te transformaste en árbol, ¿no habría el viajero en tí refugiarse?
Si te volviste mujer, ¿cómo no habría yo de amarte?
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-n o r b-

21.6.08

¿Bailamos?

















Solos tú y yo en la pista

bailando un tango o un danzón

canción tras canción en la lista

y en una vuelta te di mi corazón.

17.6.08

Cae el Sol

Y cada vez que vuelvo
tus ecos están
y querria despertarme
y al fin con vos volver a jugar
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1.6.08

Otro de esos Domingos

Odio los domingos, en especial esos en los que no hay nada que hacer y peor aún, no me dan ganas de hacer nada. Hoy será otro de esos domingos en los que mi mente se pondrá a dar vueltas y vueltas en asuntos pendientes. Esos asuntos que sé que hacen daño y por eso mismo los dejo pendientes. Arreglarlos o mandarlos al carajo... coño, uno sabe que aquí hay de dos cuando debiera haber de tres, eso es lo que me inquieta. Ahh! Qué bonito sería si fuera un verdadero gañán sin escrúpulos... pero no lo soy. En fin, me iré a pasar mi domingo sin que hacer pensando, pensando en cosas que ya debiera haber resuelto, o que nunca habrían tenido que pasar. Hay opciones, tal vez más de las que veo ahorita. Por eso odio estos domingos en que no hay nada que hacer mas que penar en cosas que de verdad no quisiera. Pero alguien tiene que resolver esto, no soy el único involucrado, pero alguien tiene que hacer algo. Me voy a pensar pues... que pinche domingo tan feo.

-n o r b-

29.5.08

Aquí y ahora

Muchas veces no sé dónde estamos parados. Suelos firmes con cimientos fuertes nuestros pies creyeron conocer alguna vez y los buscan de nuevo. Puentes colgantes, arenas movedizas, pasto verde o azulejos coloniales. El color y la consistencia de nuestro firme parece no ser tan firme.
No sé si será siempre así, aunque probablemente llegue el tiempo de decidir. Pero mientras elijamos un camino y probemos nuevos suelos, yo he decidido una cosa.
He de poner mis pies bien juntitos a los tuyos y estar ahí, parado siempre junto a tí.











-n o r b-

28.5.08

De sonrisas y reflejos









Mis labios son reflejo de tu sonrisa, que se sabía amplia al vernos tan sonrientes.
¿Quién dejó de sonreír primero? Si tus labios eran reflejo de mi sonrisa.
Vuelve a ser feliz para que pueda sonreír y yo sonreiré para que seas feliz.
Si las consecuencias son las causas que nosotros provocamos, debiéramos dejar de dar tantas vueltas y salir corriendo hacia adelante.
Tú y yo, ser felices y sonreirnos y reflejarnos y abrazarnos y gritar que sí y seguir corriendo y brincando y voltearnos y ver que tú eras yo y yo siempre he sido tú. Que nuestras almas son reflejos que se alimentan de lo que nuestros ojos ven reflejados en nosotros. Yo en tí, tú en mí.
Refléjate en mí, sonriámos, y dejemos que de adentro nos abracemos como no nos hemos dejado en un buen rato, sin miedos, sin silencios, sin peros. Con los brazos abiertos, con los corazones abiertos, con la sonrisa de lado a lado, reflejando lo felices que somos el uno con el otro.
No puedo decir más que te extraño, y extraño eso que perdimos, y que no hemos dejado morir.
Ahí está, esperando ser rescatado por nuestras manos, por nuestras sonrisas y nuestros reflejos.

-n o r b-

9.4.08

La Hacienda

Estaba ya atardeciendo. Dábamos vueltas y brincos por ahí a la tenue luz de este lento ocaso. La tarde nos había durado para siempre y estábamos a la búsqueda de un sitio que nos cobijara, que nos refugiara del resto del mundo. Entonces vimos esa Hacienda que nos llamaba a ella, ligera y tranquila, con todas las ganas de envolvernos con su magia y soledad. Quería compañía.
Buscamos la puerta sin encontrarla. Caminando al rededor logramos escabullirnos por un pequeño hoyuelo en el muro. Ayudándote y aventándome logramos entrar y de pronto nos vimos sumergidos en un gran patio central.

Ahí dentro lo primero que notamos fue el verdor inexplicable del lugar. Los años de abandono tan sólo habían favorecido a que la Madre Naturaleza se adueñara de todo, los muros, las columnas y hasta la loza rojiza del suelo apenas se asomaba debajo de una suave cama de hierba y pasto. Las enredaderas abrazaban las paredes como amantes. Las bugambilias se erguían frondosas y llenas de flores al rededor de los muros y unos cuantos rosales con sus rosas enormes despedían el aroma más tierno y dulce que pudiese conocer el sentido del olfato.

En el centro del jardín nos sorprendía una gran fuente que apesar del tiempo y del musgo aferrado, seguía llena y brotando como manantial un chorrito de agua cristalina que no alcanzaba a hacer sonido alguno.
La luz dorada del atardecer apenas se colaba entre las enormes vigas de madera vieja colocadas como techo. Una luz débil como con miedo a entrar alcanzaba a iluminar escazamente todo el jardín, pero era suficiente para poder observar con detalle toda la hermosura del lugar. Ese lugar, el jardín de la hacienda, que bien nos susurraba como diciendo que en ella se guardarían todos nuestros secretos. Que en ella permanecerían intactos en esa luz dorada, en esa esquina del edén, resguardadas en la eternidad.

Entonces un haz de luz se coló hacia ti, iluminándote como el sol a la luna. Estabas resplandeciente en tu vestido blanco de verano. Bella como una princesa con la luz reflejándose en tu rostro. Daban un brillo especial a tus ojos, a tus labios rosas y esas manchitas de tu cara. Sonreías dulcemente de mejilla a mejilla, rosadas como siempre con una mirada pícara y tierna. Después buscamos escondernos hacia donde la luz permitiera únicamente distinguirnos el uno al otro. Hacia un corredor del otro lado de las columnas que corrían por un costado del jardín. Y ahí a la orilla del pasto suave como terciopelo, nos dejamos caer recostados lado a lado.

Y así... ahí... decidimos regalarnos un secreto mutuo. Uno que quedaría guardado para siempre en esa Hacienda y en nuestros corazones. Fue ahí, en nuestro rincón del edén, en nuestra fracción de la eternidad, que colocamos por completo los sentimientos y las pasiones, los deseos y travesuras que no existirían nunca sino en nosotros. Perpetuando por siempre lo que sólo dos saben regalarse. Llenando nuestros sentidos, secreteando en nuestras almas.
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-Norb-

24.3.08

Canciones que escribiría

No tengo talento en lo absoluto para esto de escribir canciones. Lo sé, si me siento a querer escribir un pedazo de lírica probablemente no salga mas que pura basura. Comprobado está con aquellas lindas piezas musicales que gracias al destino pocos tuvieron el infortunio de escuchar: el Blues surfero de Pancho, y aquella otra rola que no recuerdo bien como se llama, que concursó en el festival de la canción sin causar mayor conmoción que una pequeña porra casi pagada de algunos allegados.
Sin embargo, de vez en cuando me llega la inspiración divina, y aunque no puedo desgraciadamente plantear mis emociones y sentimientos en una buena lírica, sí surgen palabras como destellos de ideas y normalmente sólo se pueden llegar a completar pequeñas frases que tal vez podrían, en un buen pasón de hierbamala o noches de poca sobriedad (que hasta ahora no se han dado) dar paso a alguna letra de mis no todavía compuestos acordes.
A estos pequeños vestigios de lucidez que me brindan las musas, sólo he logrado catalogarlos como lo que serían títulos de canciones, que si bien no existen, podrían serlo en un futuro muy lejano.
Así que ante ustedes presento, sin más pudor y abierto a todo comentario, crítica despectiva, contructiva o simple compadecimiento; lo que sería tentativamente, el tracklist de mi próximo material discográfico probablemente jamás producido:

1.- What I want you to see
2.- Dios, suerte y destino
3.- Dar
4.- Spaceship to neverland
5.- Ecos - Galaxia
6.- Era moderna de niños violentos
7.- Por hoy
8.- Pssst!!!
9.- Break the Wall
10.- Sólo aqui
11.- No le aunque
12.- ...y así

Sin título todavía, y sin saber cuál será el primer sencillo, parece ser que será un disco autobiográfico, hecho desde adentro, con todo tipo de arreglos y géneros incluidos, así que no sé en qué sección lo vayan a encontrar. Rock en español (no totalmente), con todo tipo de matices, algo progresivo tal vez. Sin duda será todo un viaje musical, de esos que te hacen zapatear el suelo al compás de la música mientras enciendes incienso y pones lucesitas, o para cerrar los ojos y recostarte en el pasto... no lo sé... pero ahí está.

Chau!!!

Ssg. Rivera

10.3.08

Paraqué

Olvidar que existo, para recorarme después. Sublimar mi escencia, para sentirte otra vez.
Devorar el mundo, para hacerme su dueño. Destruir el cielo, para crearlo desde mi sueño.
Volver al mañana, para alejarme de ayer. Abrazar el pasado, para contruir el futuro.
Añorar lo que viene, para no esperar nada. Calentar mi alma, para congelar el tiempo.
Asegurar un sitio, para borrar el miedo. Oscurecer la vida, para prender una luz.
Desgastar un corazón, para conservar el propio. Derribar el muro, para que sople el viento.
Denunciar un rito, para curar una enfermedad. Renovar una vida, para despedirse de la noche.
Corroborar el pensamieto, para negar la duda. Encarcelar el ruido, para escuchar el silencio.
Liberar la mente, para encontrar el centro. Leer la tierra, para rescatar el fuego.
Romper un techo, para seguir creciendo. Callar el llanto, para brincar por el suelo.
Manejar la esperanza, para llegar muy lejos. Alejarme de tanto, para ser feliz con poco.
Perder la fe de nuevo, para buscarla en tí. Enseñar un truco, para sorprenderme luego.
Aprender un instrumento, para tocarte de nuevo. Ensayar en serio, para volver a la gira.
Desmayarme nunca, para caerme siempre. Acompañarte ahora, para no soltarte sola.
Enfilarme al borde, para aventarme sin pensarlo. Esperar un trueno, para ver el relámpago.
Conocer la verdad, para darme cuenta de la mentira. Nacer en el espacio, para flotar sin sentido.
Ser la constante, para integrar hasta infito. Morir solitario, para dar prueba del conjunto.
Suplir a la madre, para formar otro ciclo. Remontar una guerra, para ganarla y perderla.
Salir herido, para sanar en brazos. Descansar un rato, para volver a la tormenta.
Desencadenar un huracán, para entrar con fuerza. Recurrir a lo más bajo, para lamentar la miseria.
Tirar un sueño, para recoger estrellas. Respirar profundo, para ahogarme en silencio.
Traer la paz, para distraer el hambre. Comer una cereza, para amarrar un cuerpo.
Inflar un globo, para dejarlo libre. Acostarse temprano, para cerrar un pacto.
Amarte, para...

3.3.08

De Puentes

Las personas somos pedazos de tierra, islas. Las relaciones, son puentes. No es tan difícil de visualizar de esa manera. Pero estos puentes los tiene que contruir cada uno empezando desde su lado. El deseo de conocer a alguien son los planos de tu mitad del puente. La apertura, las primeras conversaciones son los pozos sobre los cuales se crearán los cimientos. Éstos a su vez, se crean con confianza, con diálogo, con conocimiento de uno mismo y del otro. Las experiencias compartidas son las columnas o los tirantes que sujetan el camino, que es la oportunidad de ir y venir, de un lado a otro, de compartir, de hacer, de hablar. El camino es esa libertad.

El camino es lo que uno decide hacer o no hacer con la relación. Caminar por él, normal, sin novedades. Correr apresuradamente de un lado a otro, brincar, asomarse por la orilla, sentir la adrenalina, pintar el camino o hacer todo un desfile por él. También puede uno desde el camino aventarse al agua, tirarse de bungee, o destruirlo completamente si uno lo desea.

Pero, ¿para qué se crea el puente? Para hacer un camino entre esos dos pedazos de tierra, para sobrepasar la corriente que impide la conexión entre una orilla y la otra. sin embargo, hay que tener conciencia de todos los factores ambientales. Pueden venir las lluvias, o una creciente incontrolable que desboque el río. Puede subir el nivel del agua y ahogar el camino, pueden venir fuertes vientos y mecer todo hasta llegar al punto de romperlo. Uno de los extremos del puente puede estar contruido sobre zona sísmica o el tráfico sobre él puede ser tan intenso que el puente no lo soporte y colapse sobre sí mismo.

Sí, hay muchos factores que afectan el estado de nuestros puentes. Pero somos nosotros a fin de cuentas quienes los construímos. Alguien sin experiencia, sin cautela, precaución o un poco de sentido común, ignorante, ingenuo, inocente puede hacer su puente con palitos y mecate; débil, frágil y sin resistencia alguna. Y fácilmente colapsará ante la primera señal adversa. O bien puede llegarse al otro extremo de caer en la inseguridad, en la sobreprotección y crear un puente demasiado grande, robusto, pesado y tan resistente, que si bien no caerá tan fácilmente, hundirá a las masas de tierra sobre las que está postrado. Hay muchas formas de construir esos puentes. Se pueden contruir puentes bonitos, pero sin utilidad alguna, como el atirantado. O habrá islas tan cercanas que no requerirán mas que un pequeño diseño sencillo y éste funcionará muy bien; y habrá masas de tierra más alejadas que requerirán de un verdadero diseño de ingeniería si éstas se quieren unir.


La capacidad de contruir estos puentes puede venir de muchas maneras: de la experiencia, de un proceso frío y calculador, de un simple deseo o ambición, de la intuición, del pensamiento. El punto es que se requieren de ciertas habilidades para poder contruir el puente adecuado. Se tiene que saber analizar la situación, el terreno, las posibilidades. Y aún así siempre habrá algún detalle que se nos escape. Sin embargo no hay que darse por vencido. Los puentes requieren mantenimiento, se pueden reparar, remodelar, hacer modificaciones e incluso en ciertas ocasiones, se puede optar por demolerlo y empezar de nuevo. En fin, existe una infinita gama de posibilidades para el diseño y contrucción de estos puentes. Tan inmensa como la imaginación de cada quién. Pues hay que recordar que nosotros construímos nuestros propios puentes. Y como dijo el buen Cerati: "usa el amor como un Puente".

"Y gracias por venir"


[n o r b]




18.2.08

De pedazos de cielo, miedos y meses

No, nunca se me olvida que tengo novia. De hecho no pasa el día sin que piense en el pedacito de cielo que Dios, el destino y la suerte me han regalado. Hoy se cumplen 2 meses desde que a JB, a quien yo considero como mi BF, la he podido llamar mi GF. jajajaja
Pero como todo buen pedacito de cielo, tiene sus cambios de clima y para fines prácticos, poseo nulos conocimientos en meteorología. Supongo que lo básico no se me escapa fácilmente, ves nubes negras y probablemente llueva, si está despejado hay que aprovechar para salir.
Pero el cielo es cielo y con él viene lo divino, lo bueno. Lo que no hay que olvidar jamás es que no siempre se ha tenido o se ha estado. No me malacostumbraré a lo bueno, no daré nada por sentado. Las cosas como vienen se van, tal vez por eso prefiero que no haya venido tan fácilmente. Pero ni así dejo de pensar en que es aquí y ahora donde debo estar.
Es la hora crítica, es un momento decicivo... es el tiempo más difícil. Por 5 años no he podido pasar esta barrera, pero ahora tengo fe. Fe en que ahora es diferente, en que ahora es mejor. Me he quitado máscaras, me he desenvuelto y me he esforzado. Me he caido, pero me levanto, no voy intacto, no soy perfecto, puedo reventar, puedo caer. De todo trato de estar consciente. Pero no me voy a dejar vencer tan fácil. ¿Me lo merezco? No sé, esa pregunta nunca es la correcta. Ahora que lo tengo ¿me lo estoy ganando? Yo no puedo decir por mí mismo, pero la situación será el juez de las circumstancias y la continuidad o el desenlace serán el veredicto.
Yo me dejo a merced de mis propias manos, evaluando mis prioridades día a día, no como señal de duda, sino como reafirmación de mi postura.

Pero es el miedo el que hace al valiente, es la duda la que da la respuesta y eres tú la que hace que yo sea quien soy hoy.

[n o r b]

10.2.08

Solo

Nunca sé qué pensar cuando estoy solo. Cuando no tengo nada que decir no digo nada... cuando no tengo nada en qué pensar no pienso en nada. Siempre me he dicho a mi mismo que no tendría ningun problema con la soledad, con el aislamiento. Pero sí lo tengo, tal vez sea culpa de querer y extrañar a cierta gente.

Odio estar rodeado de multitudes desconocidas, per me agrada mucho la simple idea de estar con alguien a quien aprecio. Si algo pasara, algo así como poner a todos los que quiero en un avión y lo estrellaran, dejaría de tener problemas con la soledad. Yo creo que yo soy yo por la gente que tengo cerca. Mi amor y cariño por éstas personas son las que me hacen ser tal cual. Si las perdiése a todas ellas, creo que perdería al mismo tiempo todo lo que me ata a mí mismo. Sería como en las películas... me volvería un ente vengador, un justiciero sin nombre, un asesino a sueldo sin nada que perder. Al menos perdería todo contacto con lo que me une a este mundo.

No malinterpreten, no estoy esperando a que algo así pase. Dios no lo quiera. Pero él sabe que siempre he tenido esta tendencia a imaginarme los peores escenarios posibles. Suena un poco masoquista, pero es mi mecanismo de defensa para enfrentar situaciones difíciles. Al menos te lo cocinas en la mente para que no llegue de improvisto y te destroce. O si algo de menor calibre sucede, siempre puedes decir "pudo haber sido peor" y la herida sanará más rápido.

El caso es que no estoy solo, estoy rodeado de gente que quiero y que me quiere, y por ellos soy y estoy. No me quejo, mi vida es genial. Pero siempre hay estos pequeños episodios en los que todo se viene abajo por un instante y te sientes solo. La cosa es que no me pasa muy seguido, pero cuando pasa no sé qué hacer o pensar. No sólo me siento solo, estos episodios suelen venir cuando, en efecto, me encuentro en soledad.

Al principio te brillan los ojos, estaré completamente solo una semana... mis padres se van de viaje, mi hermano de campamento y tendré la casa sola el fin de semana para mí. Yei... suena a que haré un desmadre... pero a final de cuentas no pasa nada... estoy en mi casa todo el día, solo... sin mucho que hacer ni nadie con quién hacer nada. Dormir, ver una película, jugar xbox. Aburre cuando no hay nadie con quién compartirlo, y da más ansia el simple hecho de saber que hay alguien con quien te gustaría compartirlo. Exacto! Lo que más duele de la soledad es precisamente eso: el pensamiento de que disfrutarías más haciendo lo mismo con alguien más.

No puedo dormir bien últimamente, me acuesto tarde y me levanto temprano. Al salir de mi casa todos están todavía dormidos, y cuando regreso ya se están acostando. Paso mucho tiempo solo, y antes tenía cosas en qué pensar para pasar esos ratos, pero desde hace rato ya que me encuentro en un estado de relativa calma. Y al estar solo ya no pienso en nada.

Suelo acompañarme de música sin realmente tener que prestarle atención, ni a ella ni a mis pensamientos. Simplemente me dedico a estar. Es extraño que todos esos espacios y momentos que pueden ser utilizados para la meditación y reflexión, de repente son cortados de tajo ante el primer pensamiento que viene a la mente, que es el de saber que has tratado fuerte por hacer todo de la mejor manera posible, de hacer siempre lo correcto y de mantener una conciencia lo más limpia posible. Me siento muy bien conmigo mismo, no soy perfecto, pero mis errores trato de enmendarlos lo más pronto posible, mis crisis trato de superarlas lo más rápido que se pueda y de que todo aquello ajeno a mí me afecte lo menos posible. Es por eso que ante un ataque de soledad no tengo la menor idea de qué hacer, tengo paz. No hay mucho en lo que me pueda afectar, pero aún así es un sentimiento muy extraño que me remueve toda la médula.

Ya es tarde, mañana tengo clases, y a pesar de la falta de sueño, tengo que tratar de conciliar el sueño aunque sea por un rato. No hay muchos ánimos, sé que al despertarme la casa estará vacía y que al regresar la encontraré igual.

10.1.08


Look up and you'll find the sky.

8.1.08

Light





Hide beneath the light, so only you can see me...








Me dejé cegar por tu luz, y se abrieron mis ojos.

Emana de tí y me atraviesa...

Cast a shadow



Only in complete darkness you cease to cast a shadow...

Imagine yourself without yours and you'll know how I'd feel...

Él:

Mi foto
Estudiante de Ingeniería Mecánica, asiduo de la música, el cine y la fotografía.

Tiempos Pasados Siempre Fueron Mejores

Tiempos Pasados Siempre Fueron Mejores
¿o tal vez no?